MALLRATS

Todos necesitamos un ídolo, y a veces hay que buscarlo en la ficción.

Stan Lee 1922-2018

Categoría: Humor

  • ¿Space Jam 2?

    ¿Space Jam 2?

    ¿Space Jam 2? (pero no la del 2021, esa es otra dimensión donde Bugs Bunny paga impuestos)

    Tras el exitazo galáctico de Space Jam 1, donde el mítico Michael Jordan y los Looney Tunes salvaron el universo a base de mates y risas, Warner Bros se quedó tipo: “vale, ¿y ahora qué hacemos, jefe?”.

    La idea original de la secuela era tan caótica que parece escrita por un pingüino con sueño: primero pensaron en una peli de espías con Jackie Chan, donde Bugs Bunny probablemente hackeaba gobiernos con una zanahoria USB. Luego cambiaron de idea y dijeron: “mejor carreras”, con el piloto Jeff Gordon, probablemente conduciendo el Coyote como copiloto emocional.

    Pero al final dijeron: “mira, esto necesita más Brendan Fraser”, y nació Looney Tunes: de vuelta a la acción, que básicamente es Bugs Bunny haciendo parkour narrativo mientras el mundo finge que todo tiene sentido.

    Jordan no salió… aunque ojo, metieron un cameo del ex-jugador de la NBA como si fuera un Pokémon legendario: aparece, sonríe, y desaparece antes de que puedas decir “dónde estoy y por qué un pato habla francés”.

    Ahora la gran pregunta existencial del multiverso:
    ¿Looney Tunes: de vuelta a la acción es mejor que Space Jam?

    Responde en comentarios antes de que El Pato Lucas te quite el WiFi.

  • Referencias ocultas en Rango

    Referencias ocultas en Rango

    En la película Rango (2011), el camaleón existencial que empieza su viaje dentro de una pecera ya viene cargado de referencias como si el guion hubiera pasado por una tormenta de cine clásico.

    Mientras está encerrado en su pequeño mundo de cristal, la película se permite guiños a otras obras como Piratas del Caribe, Eduardo Manostijeras y Don Juan DeMarco. Y lo curioso es que todas estas están relacionadas con Johnny Depp, que además es quien pone voz al protagonista. Como si el personaje no pudiera escapar de su propio actor ni aunque cambiara de forma.

    Y no es lo único.

    Cuando ocurre el accidente, Rango sale disparado y acaba estampado en el parabrisas de un coche. Ese momento es otra referencia directa a Miedo y asco en Las Vegas. De hecho, el conductor y la estética del momento conectan con esa obra, hasta el punto de compartir un detalle tan específico como la camisa hawaiana, como si el caos tuviera uniforme oficial.

    En resumen, Rango no solo cuenta una historia, sino que se dedica a rebotar entre referencias cinematográficas como si el desierto fuera una videoteca rota.

    Comenta si Rango es una maravilla o si simplemente es cine con exceso de cruces dimensionales.

  • ¿La serie de Dwight?

    ¿La serie de Dwight?

    Sí, lo intentaron… y no, no salió bien.

    ¡Spoiler!

    no todo lo que grita “remolacha” merece su propia serie.


    Nos vamos a The Office (la versión USA, la buena, no discutimos).
    Temporada 9, episodio 17: “The Farm”.

    En teoría, un capítulo más…
    En realidad, un piloto disfrazado. Sí, NBC intentando colártela como quien no quiere la cosa.


    El protagonista: Dwight Schrute, interpretado por Rainn Wilson.
    El único tipo que puede hablarte de agricultura, artes marciales y supervivencia… sin que se lo hayas pedido.


    ¿La trama?
    Dwight hereda una granja tras la muerte de su tía y se convierte en el rey de… las remolachas y la incomodidad social.

    Todo muy rural, muy oscuro, muy “esto huele raro pero no sé por qué”.


    La idea era clara: spin-off centrado en Dwight y su familia, rollo sitcom campesina con gente aún más rara que él (sí, eso era posible).


    ¿El problema?

    Que NBC dijo:
    “Uf… esto igual no.”

    Y la serie acabó cancelada antes de nacer. Literalmente nonata, como tus ganas de trabajar un lunes.


    Según el propio Rainn, el presupuesto era una locura. Se hablaba —ojo— de cifras absurdas, casi de “¿pero vais a plantar remolachas o lingotes de oro?”.


    Pero lo peor no fue el dinero.

    Fue la reacción de la gente.

    Fans y críticos coincidieron en algo raro en internet:
    Dwight funciona… pero no como protagonista.


    Y es que claro, Dwight en pequeñas dosis es oro.
    Pero 20 minutos seguidos… es como comer wasabi a cucharadas: te hace gracia los primeros 5 segundos y luego solo quieres sobrevivir.


    Conclusión:
    A veces, el personaje más divertido… es el que menos tiempo debería tener.


    Ahora tú:
    ¿crees que Dwight merecía su propia serie… o NBC evitó una catástrofe histórica?