MALLRATS

Todos necesitamos un ídolo, y a veces hay que buscarlo en la ficción.

Stan Lee 1922-2018

Categoría: DC

  • JUGADORES DE NBA EN LAS CÁMARAS

    JUGADORES DE NBA EN LAS CÁMARAS

    En el fantástico mundo del baloncesto hay jugadores que destacan por meter triples imposibles, por machacar el aro como si les debiera dinero o simplemente por tener más carisma que media plantilla junta. Pero hoy no venimos a hablar de lo que hacían en la cancha, sino delante de una cámara de cine. Sí, porque algunos dejaron las zapatillas NIKE aparcadas un rato para convertirse en actores… aunque en ciertos casos habría sido mejor dejar el guion en manos de una cabra con conexión a internet.

    Y antes de que venga el típico pesado a llorar en comentarios: no está Michael Jordan porque sería demasiado fácil, y tampoco LeBron James. Así que si venías buscando Space Jam, te toca asumir la derrota como un entrenador de Detroit viendo el marcador en el tercer cuarto.


    6. Wilt Chamberlain

    Antes de que Jordan soñara con jugar al baloncesto contra dibujos animados, Wilt Chamberlain ya estaba en el cine repartiendo presencia. Apareció en Conan el Destructor junto a Arnold Schwarzenegger interpretando a Bombatta.

    Y claro, poner a Arnold y a Wilt juntos en pantalla era como juntar dos armarios empotrados con esteroides. Cada escena parecía el resultado de darle proteína en polvo a una montaña.

    Wilt no necesitaba hablar mucho. Con aparecer ya daba sensación de jefe final desbloqueado.


    5. Ray Allen

    Ray Allen sorprendió a mucha gente porque, a diferencia de otros de esta lista, sí actuaba bastante bien. Participó junto a Denzel Washington en Una Mala Jugada, dirigida por Spike Lee, y el resultado fue muchísimo más serio que ver a Shaq vestido de superhéroe de oferta.

    Allen interpretaba a Jesus Shuttlesworth, probablemente uno de los nombres más legendarios que ha dado una película de baloncesto. Y encima el personaje tenía más profundidad que muchos protagonistas actuales.

    Se rumoreaba que Kobe Bryant iba a hacer el papel originalmente, pero acabó rechazándolo. Y viendo el resultado final, Ray Allen metió ese triple desde la esquina igual que en la vida real: limpio y sin tocar aro.


    4. Tony Parker

    Tony Parker tuvo un pequeño papel en Astérix en los Juegos Olímpicos. Y cuando digo pequeño, me refiero a que si pestañeabas, te lo perdías más rápido que un aficionado de los Spurs buscando emoción en un partido defensivo.

    En la prueba de jabalina, en vez de lanzarla normalmente, decidió botarla contra el suelo como si estuviera jugando un partido de NBA. Una escena absurda, ridícula… y sinceramente, bastante divertida.

    Además compartió película con leyendas como Zidane, Schumacher y Amélie Mauresmo, así que aquello parecía menos una película y más una reunión random organizada por alguien que perdió una apuesta.


    3. Dennis Rodman

    Dennis Rodman ya parecía un personaje de película antes de actuar en una. El hombre iba por la vida con peinados creados probablemente por un químico en crisis emocional. Y claro, Hollywood dijo: “Este señor tiene que salir en algo”.

    Terminó compartiendo pantalla con Jean-Claude Van Damme en La Colonia, haciendo de traficante de armas extravagante. El problema es que actuaba con la misma naturalidad que una tostadora leyendo Shakespeare.

    Su interpretación fue tan dura de ver que ganó un Golden Raspberry a peor actor. Y sinceramente, viendo algunas escenas, el premio se lo podían haber entregado acompañado de una carta de disculpa.


    2. Shaquille O’Neal

    Shaq mide 2,16 metros y aun así consiguió que sus películas fueran más grandes todavía… pero en desastre cinematográfico.

    Primero llegó Kazaam, donde interpretaba a un genio mágico que concedía deseos a un niño. Sí, eso ocurrió de verdad. No es un delirio provocado por dormir viendo anuncios a las tres de la mañana. La película existió y dejó a miles de personas preguntándose quién aprobó semejante idea en una reunión seria.

    Pero el festival no acabó ahí. Luego vino Steel, una película de DC donde Shaq llevaba un traje metálico para combatir el crimen. Básicamente era como ver a Iron Man después de comprar la armadura en una página sospechosa por 12 euros y envío gratis.

    La película se estampó tan fuerte que todavía debe seguir haciendo ruido en algún videoclub abandonado.

    Eso sí, años después apareció en Niños Grandes 2 y ahí al menos no daba la sensación de que el cine estuviera pidiendo ayuda a gritos.


    1. Kareem Abdul-Jabbar

    Hay gente que cree que el primer jugador NBA en salir en películas fue Michael Jordan. Esa gente probablemente también piensa que las croquetas crecen en árboles. Décadas antes, Kareem Abdul-Jabbar ya estaba repartiendo presencia en pantalla en Juego de la Muerte junto a Bruce Lee. Y claro, ver a Bruce Lee peleando contra un señor que parecía una farola con patas era un espectáculo histórico.

    La escena se hizo legendaria porque aquello no parecía un combate: parecía que Bruce Lee estaba intentando apagar una jirafa a patadas.

    Y ojo, que Kareem no se quedó ahí. También apareció en ¡Aterriza como puedas!, haciendo de piloto. Un cameo corto, sí, pero suficiente para que medio cine dijera: “Un momento… ese piloto mide lo mismo que un poste de electricidad”.

    ¿Y tú qué opinas? ¿Te gusta el baloncesto o eres de los que ven un partido y a los cinco minutos ya están mirando el móvil mientras preguntan cuánto queda?

  • ¿TOP 7 personajes mas interpretado?

    ¿TOP 7 personajes mas interpretado?

    Prepárate, porque aquí no hay respeto por nadie… ni por los trajes ajustados.


    En el puesto número 7, tenemos a nuestro vecino favorito, el pringao que paga alquiler en Nueva York mientras salva el mundo: Spider-Man.

    Este chico ha sido interpretado por más caras que excusas para no ir al gym:
    Tobey Maguire, el OG llorón;
    Andrew Garfield, el intenso;
    y Tom Holland, el que parece que todavía pide permiso para salir de casa.

    Vamos, tres generaciones de “me picó una araña y ahora soy influencer”.

    spiderman

    Empate técnico entre el puesto 6 y 5. Aquí hay duelo de egos:

    Por un lado, el señor “licencia para ligar”, James Bond.
    Interpretado por tipos como Sean Connery (el macho alfa original),
    Roger Moore (el elegante),
    Timothy Dalton (el serio que nadie recuerda),
    y Daniel Craig (el que te pega y luego llora en la ducha).

    Y por otro lado, el payaso que da más miedo que tu ex viendo tus historias: Joker.
    Con versiones de César Romero,
    Jack Nicholson (modo “estoy loco pero con estilo”),
    Heath Ledger (te dejó trauma de por vida),
    y Joaquin Phoenix (te baila mientras te incomoda).


    A las puertas del podio tenemos al calvo con más mala leche del universo: Lex Luthor.
    Interpretado por cracks como Gene Hackman,
    John Shea,
    Michael Rosenbaum,
    y Jon Cryer.

    O sea, si eres actor y te estás quedando calvo… enhorabuena, tienes casting asegurado.


    En el puesto 3, el tío más fuerte pero con más crisis existenciales: Superman.

    Interpretado por leyendas como Christopher Reeve,
    Tom Welling (modo adolescente eterno),
    Brandon Routh
    y Henry Cavill, el único que podría partirte en dos… con educación británica.


    En el puesto 2, el señor “tengo dinero y traumas”: Batman.

    Bajo la máscara han sudado actores como Adam West,
    Michael Keaton,
    Christian Bale (voz de fumador nivel jefe final),
    y Ben Affleck (cara de “no quería venir”).


    Y en el número 1, el rey absoluto… el tío que resuelve crímenes sin Google: Sherlock Holmes.

    Interpretado por más gente que personajes en una telenovela, incluyendo
    Christopher Lee,
    Jonny Lee Miller,
    Robert Downey Jr.
    y Benedict Cumberbatch (sí, el nombre también es un misterio).


    Y ahora tú:
    ¿Con cuál te quedas? ¿Eres de superhéroes, villanos o de tíos que te analizan la vida con solo mirarte los zapatos?

  • ¿Nicolas Cage como Superman?

    ¿Nicolas Cage como Superman?

    A ver, lo de Nicolas Cage saliendo como Superman en The Flash (2023) fue… raro. Raro nivel “me he dormido en el sofá y esto es un sueño extraño”. Porque claro, tú estás viendo la peli tranquilamente y de repente aparece Cage con capa y dices: “¿Perdona? ¿Esto qué es?”.

    Pero ojo, que no es porque sí. No es que alguien en DC dijera “venga, mete a Cage y ya está, que total”. No. Esto viene de una movida noventera bastante tocha: una película que se iba a llamar Superman Lives, dirigida por Tim Burton. Sí, ese señor al que le gustan las cosas oscuras, los personajes pálidos y los peinados sospechosos.

    La idea era hacer un Superman más raro, más oscuro… y con Nicolas Cage de protagonista. Porque en los 90, al parecer, todo valía. De hecho, llegaron a hacer trajes y todo. O sea, esto iba en serio. Muy en serio. Demasiado en serio, quizás.

    ¿Problema? Pues el dinero. Mucho dinero. Y además Mars Attacks! no salió como esperaban, así que los jefazos dijeron: “Mira, Tim, mejor lo dejamos”. Y cancelaron el proyecto. Cage, que es más fan de Superman que muchos de nosotros de la pizza, se quedó con las ganas.

    Pero claro, la vida da vueltas. Y Cage también. En 2018 por lo menos pudo quitarse la espinita poniendo voz a Superman en Teen Titans Go!. Y luego llega The Flash y dicen: “Oye, ¿y si cumplimos ese sueño raro de los 90?”. Y pum, ahí lo tienes.

    ¿Tiene sentido? No mucho. ¿Es un poco absurdo? Bastante. ¿Mola? Pues… oye, un poco sí. Porque al final, si alguien podía ser un Superman que nunca existió… tenía que ser Nicolas Cage.