MALLRATS

Todos necesitamos un ídolo, y a veces hay que buscarlo en la ficción.

Stan Lee 1922-2018

Categoría: Acción

  • Referencias ocultas en Rango

    Referencias ocultas en Rango

    En la película Rango (2011), el camaleón existencial que empieza su viaje dentro de una pecera ya viene cargado de referencias como si el guion hubiera pasado por una tormenta de cine clásico.

    Mientras está encerrado en su pequeño mundo de cristal, la película se permite guiños a otras obras como Piratas del Caribe, Eduardo Manostijeras y Don Juan DeMarco. Y lo curioso es que todas estas están relacionadas con Johnny Depp, que además es quien pone voz al protagonista. Como si el personaje no pudiera escapar de su propio actor ni aunque cambiara de forma.

    Y no es lo único.

    Cuando ocurre el accidente, Rango sale disparado y acaba estampado en el parabrisas de un coche. Ese momento es otra referencia directa a Miedo y asco en Las Vegas. De hecho, el conductor y la estética del momento conectan con esa obra, hasta el punto de compartir un detalle tan específico como la camisa hawaiana, como si el caos tuviera uniforme oficial.

    En resumen, Rango no solo cuenta una historia, sino que se dedica a rebotar entre referencias cinematográficas como si el desierto fuera una videoteca rota.

    Comenta si Rango es una maravilla o si simplemente es cine con exceso de cruces dimensionales.

  • ¿Golpes, fama y acción?

    ¿Golpes, fama y acción?

    Pues sí, pero aquí no venimos a ver telenovelas… venimos a ver gente que se cae de espaldas sin preguntar por su seguro médico.

    Si eres fan de la WWE o has visto a esos señores enormes gritar antes de lanzarse contra una mesa, este es tu sitio. Hoy repasamos a cinco superestrellas que decidieron que luchar era poco… y se fueron a hacer de actores. (Y no, no contamos a The Rock, porque ese nos dejaria con las migas del pan).

    Andre El Gigante (La princesa prometida)

    André no solo era grande en la WWE, era básicamente un mueble con sentimientos. En La princesa prometida hizo de Fezzik, el tipo bueno del grupo que secuestra princesas… pero con la misma energía de alguien que solo quiere su siesta y paz mundial.

    Randy Savage (Spider-Man 1)

    Básicamente, le dieron un papel donde podía gritar legalmente sin que nadie llamara a seguridad. Spidey luchando contra él es probablemente el único momento donde Peter Parker pensó: “esto no estaba en el manual del superhéroe”.

    Roddy Piper (Están vivos)

    Aquí no hay chistes: hay gafas de sol, puñetazos eternos y la sensación de que Roddy decidió que actuar era opcional, pero pegar fuerte era obligatorio. En They Live no interpreta tanto un papel como una misión personal: ponerse las gafas, ver “la verdad” y resolver cualquier problema con el método clásico del cine de acción, es decir, cero diálogo y muchos golpes bien dados.

    Stone Cold Steve Austin (Los Mercenarios 1)

    La serpiente cascabel (el calvo) entra en acción en Los Mercenarios, junto a Stallone, Schwarzenegger y gente que no conoce el concepto de “descanso”. The Expendables Es un caos de explosiones donde todo se resuelve a base de golpes, y ahí aparece Stone Cold Steve Austin como Dan Paine, un tipo que no habla mucho porque su cara ya es una amenaza suficiente, y porque en ese mundo cualquier duda se soluciona directamente con un puñetazo.

    Kevin Nash (The Punisher 1)

    Un señor tan grande que el guion probablemente venía con advertencia de “no mirar directamente más de 3 segundos”. Intenta acabar con Frank Castle, pero spoiler: Frank Castle no es fan de las buenas conversaciones.

    Curiosidad

    Durante una escena de combate, Castle apuñala al Ruso con una navaja mariposa… que en teoría era falsa.

    En la práctica: sorpresa. Era real.

    Thomas Jane reaccionó como cualquier humano funcional: cara de “esto no estaba en el contrato”. Pero Kevin Nash, tranquilo como si le hubieran traído el café equivocado, lo perdonó a cambio de un pack de cervezas. Negociación nivel leyenda.

    Comenta si te gusta la lucha libre… y si no te gusta, tampoco pasa nada, aquí no discriminamos a nadie, solo juzgamos en silencio como profesionales..

  • ¿La Película de Nick Furia?

    ¿La Película de Nick Furia?

    Agárrate, que viene historia con olor a VHS recalentado.

    La peña cree que Nick Furia apareció por primera vez en la escenita postcréditos de Iron Man (2008), en plan “hola, vengo a montarte los Vengadores”. Pues no, campeón: ya en 1998 le habían dado su propio circo… y menudo circo.

    Protagonizada por el mítico David Hasselhoff —sí, el de El coche fantástico y Los vigilantes de la playa, el hombre que corría más en cámara lenta que un Windows 95 arrancando—, la cosa iba de un Furia veterano, retirado, con más mala leche que café sin azúcar. Está ahí tranquilo, en plan “no me rayéis”, hasta que S.H.I.E.L.D. le dice: “vuelve, que se acaba el mundo otra vez”.

    Y él, pues vuelve. Porque si no hay drama, no hay peli. Se mete en una misión contra una organización terrorista que quiere liarla con un arma biológica de esas que huelen a guion de los 90: amenaza global, reloj en cuenta atrás y caras serias mirando pantallas con gráficos cutres. Fury lidera un equipo, se enfrenta a su pasado y pone cara de “estoy harto de todos vosotros” durante hora y pico.

    ¿El problema? Todo. Producción justita, estética caducada y esa fórmula noventera que hoy se ve más vieja que un módem de 56k. Resultado: críticas reguleras tirando a “apaga y vámonos” y la peli se fue al cajón del olvido más rápido que las coreografías de Baywatch.

    Vamos, que durante al menos diez años, tanto la película como el personaje en cine quedaron más perdidos que un disquete en 2020… hasta que Marvel dijo: “vale, ahora sí vamos a hacerlo bien”. Y ya sabes cómo acabó eso.

    ¿crees que David intentó salvar la película o ya venía perdida de serie?

  • ¿ET en Star Wars?

    ¿ET en Star Wars?

    Sí, suena a teoría conspiranoica de bar a las 3 de la mañana… pero agárrate, que esto es real.


    Vamos a situarnos: año 1999, Star Wars: Episodio I – La Amenaza Fantasma.
    Película donde hay más política que en un debate de sobremesa… pero con naves.

    En plena escena del Senado Galáctico —sí, ese sitio donde todos hablan pero nadie hace nada útil—, Padmé Amidala se viene arriba y le suelta un “hasta aquí” al canciller Finis Valorum pidiendo un voto de censura.

    Todo muy serio… muy solemne… muy drama espacial.


    PERO.

    De repente, en un plano rápido, casi escondido como quien no quiere la cosa… aparecen tres bichos que te suenan DEMASIADO.

    Sí, amigo: tienen la misma cara que E.T..
    Cabeza rara, ojos grandes… solo les faltaba decir “mi casaaaaaa”.


    ¿Coincidencia? ¿Un animador aburrido? ¿Un becario colándose?

    Pues no.


    El propio George Lucas confirmó que esa especie existe dentro del universo Star Wars y se llaman Asogianos.
    Y no solo eso: tienen su propio asiento en el Senado, representados por el senador Grebleips.

    ¿Grebleips?
    Sí… ahora léelo al revés.

    Exacto: Spielberg.


    Esto es básicamente Steven Spielberg metido en Star Wars… pero en modo alienígena diplomático.

    Porque claro, cuando tu colega dirige E.T. El Extraterreste, tú no haces un cameo normal… tú lo metes en el Senado galáctico como si estuviera aprobando leyes interplanetarias.


    Conclusión:
    E.T. no solo llamó a casa… también votó en el Senado.


    Ahora dime:
    ¿esto es un guiño épico… o el crossover más random de la historia del cine?